La herencia emocional

«La herencia emocional» de Ramón Riera es un libro de divulgación científica.

Explica la evolución de los valores y las emociones a través de la Historia poniendo como ejemplos historias, reales o no, pero muy concluyentes.

El autor forma parte de un grupo de psicólogos que hace tiempo desarrollan la Encuesta Mundial de Valores (EMV).

Estos datos y su experiencia profesional como psicólogo, le han permitido escribir el libro, del que recogemos las siguientes ideas:



La Era de los cazadores-recolectores

Los “homo sapiens” hace 200.000 años comenzaron a tener la capacidad de simbolizar, es decir, imaginar y prever el futuro.
La ventaja de prever el futuro es que podemos anticipar las amenazas y esto nos permite organizarnos para prevenirlas. Lo peor es que imaginar el futuro también conlleva saber que tenemos que morir.

Resumen de la Era de los cazadors-recolectores

Hay un cierto consenso en la comunidad científica que la capacidad colaboradora de los «homo sapiens» es lo que ha hecho posible nuestra supervivencia y nuestra adaptación a todos los rincones del planeta. La habilidad de formar grupos fuertemente colaboradores para conseguir objetivos comunes es la clave de nuestro éxito evolutivo. Ahora bien, el tipo de colaboración que los humanos hemos practicado, ha cambiado muchísimo en los 200.000 años de la existencia del homo sapiens.

Al principio los “homo sapiens” comenzaron a tener la capacidad de simbolizar, es decir, imaginar y prever el futuro. La ventaja de prever el futuro es que podemos anticipar las amenazas, y esto nos permite organizarnos para prevenirlas. Lo peor es que imaginar el futuro también conlleva saber que tenemos que morir.

Esforzarnos a vivir una vida con mucho esfuerzo y muchos sufrimientos (como se vivía antes) sabiendo que igualmente tenemos que morir resulta absurdo y sin sentido. Por lo tanto, el primer reto que hemos tenido todos los descendientes de aquellos primeros cabezudos ha sido llegar a sentir que la vida vale la pena. Tuvimos que crear sistemas de valores que le dieran sentido.

Además de la capacidad de imaginar el futuro, nuestros antecesores tenían la capacidad de conexión emocional, es decir, la capacidad de construir de manera conjunta con los otros miembros de la tribu las convenciones emocionales que dan sentido a la vida. Se encontraban con otros individuos con intereses afines para celebrar fiestas (Cantos, Aquelarres, Oficios religiosos …). Se inventaron las artes de la danza, la música, la pintura, las historias que contaban. En las fiestas, además del hombre fuerte de la tribu, el hombre dominante con su hechicero o brujo, asistían los niños y entre todos se fueron inventando sus propias historias: hazañas, héroes, dioses … Así cohesionaban la tribu para cooperar en las cacerías y hacer frente a tribus rivales.

Los valores del grupo predominaban por encima del valor individual. Un ser humano no valía nada sin estar integrado en el grupo. Eran unos valores intensamente gregarios que al mismo tiempo anulaban el pensamiento propio y la diferenciación de cada persona.

 

La Era de la agricultura

Hará unos 10.000 años los “homo sapiens” aprendieron a las técnicas del cultivo y el almacenaje de alimentos. Aprendieron a domesticar animales y cuidar rebaños.
Construyeron viviendas cerca de los campos de cultivo.
La vida nómada se acabó.

Resumen de la Era de la agricultura

Hará unos 10.000 años los “homo sapiens” aprendieron a las técnicas del cultivo y el almacenaje de alimentos. Aprendieron a domesticar animales y cuidar rebaños.
Construyeron viviendas cerca de los campos de cultivo y la vida nómada se acabó.

Los excedentes alimenticios provocaron una explosión demográfica sin precedentes.

Se calcula que en la época de los cazadores-recolectores había un millón de personas, y 8.000 años después de comenzar la época de la agricultura, sólo en Roma ya vivían el millón de personas.

Aquellas condiciones de vida tan nuevas necesitaron nuevos valores para organizar la convivencia. Surgieron los valores jerárquicos que hacían que muchas personas obedeciesen a pocas. Los poderosos daban protección y a cambio exigían obediencia. Era una estructura piramidal, organizada por los valores jerárquicos, donde el castigo tenía un papel central. Cualquier cosa mala, como las pestes, eran atribuidas a un castigo de Dios por desobedecer la ley divina.

Para los miles de campesinos que vivían amontonados, trabajando de sol a sol en los campos, ser mandados era su destino, estaba fuera de discusión, era la voluntad de Dios. Apenas nacía, un niño tenía que adquirir la convicción emocional que, obedecer al padre, al general, al rey y a Dios era bueno. Desobedecerles era malo.

Veamos una breve lista de los valores construidos alrededor del valor central de la obediencia:

La mujer es inferior al hombre.
Los niños nacen salvajes y se han de domesticar.
La unidad familiar es sagrada.
La sexualidad es mala y peligrosa.
Los homosexuales desafían la supuesta ley natural.
La libertad es mala porque genera desorden.
La unidad del estado se sagrada.
Los líderes grandiosos proporcionan seguridad y nos defienden de los malos.
El pueblo está obligado a obedecer, y quién no lo hace es castigado con contundencia.

Durante la mayor parte de la historia, los lentos progresos de la humanidad no han servido para mejorar la calidad de vida de la mayoría de la población, sino sólo para mejorar el bienestar de los poderosos.

En esta época está incluida la Edad Media. La época más negra de la Humanidad. La supremacía de las religiones. Las guerras religiosas. Cristianos contra musulmanes, católicos contra protestantes, chiitas contra sunitas, todos contra judíos … Ale, a matar enemigos en nombre de un mismo Dios. A quemar las mujeres que consideraban brujas, y a hacer otras barbaridades.

 

La Encuesta Mundial de Valores (EMV)

La EMV explora de manera sistemática y continua los valores que tiene la gente en la mayoría de países del mundo.

Los datos de la encuesta ponen en evidencia que en todos los países del mundo se produce una transformación de los valores en dos aspectos principales:

  1. Los valores sagrados se transforman en valores seculares.
  2. Los valores patriarcales se transforman en valores emancipadores.
Resumen de la Encuesta Mundial de Valores (EMV)

La EMV explora de manera sistemática y continua los valores que tiene la gente en la mayoría de países del mundo.

Los datos de la encuesta ponen en evidencia que en todos los países del mundo se produce una transformación de los valores en dos aspectos principales:

Los valores sagrados se transforman en valores seculares.
Los valores sagrados promueven la creencia de que las autoridades (religiosas, estatales, militares y judiciales) son sagradas, fuera de discusión.
Los valores seculares promueven la creencia contraria.

Los valores patriarcales se transforman en valores emancipadores.
Los valores patriarcales promueven la superioridad del hombre sobre la mujer, la autoridad estricta del padre sobre el hijo, la alta valoración de la disciplina, la ley y el orden, y la alta valoración de la obediencia y el castigo.
Los valores emancipadores promueven todo lo contrario.

La máxima expansión de los valores sagrados y patriarcales se da en las economías basadas en la agricultura y el petróleo, es decir, en la riqueza que proporciona la tierra; mientras que la máxima expansión de los valores seculares y emancipadores sólo es posible en las sociedades del conocimiento.

En el 2010 todos los países, sin excepción, son menos autocráticos y menos patriarcales que en el 1950. Eso sí, cada país a su ritmo, que no es el mismo el de Suecia que el de España, o el de Somalia, por ejemplo.

El esquema evolutivo sería el siguiente:

* Primero hay una transformación del tipo de sociedad (agrícola -> industrial -> conocimiento)
* Después la transformación de los valores de la población (patriarcales -> emancipadores)
* Y finalmente la transformación del régimen político (autocrático -> democrático)

Veamos, por zonas culturales del mundo el porcentaje de encuestados que responden que los hijos no tienen obligación de amar a los padres que no se lo han ganado con su actitud y su conducta (que los han maltratado):

* Latinoamérica 4%,
* África: 7%,
* Islam 14%,
* Europa católica 26%,
* Europa protestante, 49% y
* Cataluña 32%.

Nos puede parecer que avanzamos demasiado lentamente, pero los «homo sapiens» tiene unos 200.000 años, las sociedades agrícolas unos 10.000 años, las sociedades industriales unos 200 años, y la sociedad del conocimiento no ha hecho más que empezar.

Cierra el pico y a la jaula, una historia del libro

Un hombre recoge un pajarito que acaba de caer de su nido y le propone el siguiente pacto:

Vivirás en mi casa en una jaula. Cada día la limpiaré y te pondré comida. No pasarás frío y estarás protegido de los depredadores.

A cambio sólo te pido que me cantes cada día para consolarme de la soledad que sufro.

Resumen de Cierra el pico y a la jaula, una historia del libro

Un hombre recoge un pajarito que acaba de caer de su nido y le propone el siguiente pacto:

Vivirás en mi casa en una jaula. Cada día la limpiaré y te pondré comida. No pasarás frío y estarás protegido de los depredadores.

A cambio sólo te pido que me cantes cada día para consolarme de la soledad que sufro.

El pajarito indefenso y asustado sintió que se le abría el cielo. En condiciones muy adversas, obtener seguridad a cambio de sumisión es recibido como un regalo del cielo. Aceptó el trato.

Dentro de la jaula se fue haciendo grande y fuerte. El sentimiento de pánico e indefensión se fue atenuando. Miraba por la ventana a los pájaros del jardín que revoloteaban y piaban libres, y se sentía cada vez más triste. La jaula se convirtió en una prisión oscura y triste.

Un día el dueño olvidó cerrar la puerta de la jaula. El pájaro se encontró con que tenía dos opciones: aprovechar para ser libre o continuar en la seguridad de la jaula.

Cuando el dueño regresó se encontró la puerta abierta y el pájaro dentro. Lo interpretó como una señal de estimación.

El pájaro olvidó sus sueños de libertad. También terminó olvidando que cantaba por miedo. La tristeza le iba en aumento. Todo terminó siendo como una muerte en vida.

 

Conclusión

Los valores que promueven la sumisión a cambio de protección están siempre en tensión con los que promueven la libertad.

En las sociedades agrícolas y patriarcales rígidamente jerárquicas, la sumisión a cambio de protección era el principio organizador de la convivencia.

En las sociedades posindustriales y democráticas ha habido una expansión sin precedentes de los valores basados ​​en la libertad.

 

Me gusta que te guste que me gusta

El autor del libro, Ramón Riera, cree que la historia que cuenta Amparo Moliner, es la de ella misma hablando con su hija.

– Una pregunta mama – dice la niña.

– Dime hija

– Dice el Jan Cutrina que el tió sois vosotros

Resumen de Me gusta que te guste que me gusta

Las crías humanas son entrenadas desde muy pequeñas para ilusionarse en infinidad de cosas de manera que no quede espacio para pensar en la muerte.

Los adultos inyectan a los niños la ilusión de vivir. Les organizan fiestas de cumpleaños para que se convenzan de que hacer años es muy importante y hacerse adultos es enormemente estimulante. Debemos captar a nuestros pequeños en las edades en que sus mentes todavía son manipulables para que pasen a formar parte de nuestra cultura, de nuestros valores, de amar y de ser amados, de confiar y ser de confianza.

El autor del libro, Ramón Riera, cree que la historia que cuenta Amparo Moliner, es la de ella misma hablando con su hija.

– Una pregunta mamá – dice la niña.

– Dime hija

– Dice el Jan Cutrina que el tió sois vosotros

La madre deja el libro que leía. Esta pregunta siempre llega demasiado pronto, pero llega.

– Tú qué crees?

– Que sí

– Pues sí

La niña mira a su madre con los ojos brillantes porque le duele que aquel tronco tan simpático no esté vivo.

– A mí ya me lo parecía un poco. ¿Y el ratón de los dientes, tampoco existe?

– Tampoco

– ¿Y los reyes tampoco?

– Tampoco. – Y las dos se abrazan – ¿Y hoy qué haremos ?, ¿lo haremos cagar?

– Claro que sí, si tú quieres.

– Si mamá. Lo tenemos que hacer cagar y tenemos que hacer ver que no se nada. Debemos disimular, mamá. Porque imagínate que disgusto tendrían el papá, la abuela y los tíos si supieran que ya lo sé …

 

Conclusión

Primero la niña es captada por los adultos para ilusionarse por las tradiciones navideñas, pero cuando la pequeña adquiere la capacidad reflexiva, descubre el engaño. Y entonces la maravillosa biología de nuestros cerebros propicia el fenómeno siguiente: La hija en lugar de coger aquel pedazo de tronco y tirarlo a la cabeza de su madre, se añade espontáneamente a la tarea de crear una ilusión sustentadora para «el papá, la abuela y los tíos».

A la niña de esta historia le gusta la magia de un tronco que caga regalos. Como les gustaba a nuestros antepasados ​​hacer rituales con troncos muertos que dieran frutos cuando llegaban las noches largas y frías y los árboles morían transitoriamente. Querían tener la convicción de que vivían en un mundo seguro y predecible, donde después del invierno viene la primavera y sus frutos.

A la niña de la historia le gusta hacer cagar el tió y que los adultos canten y aplaudan a su alrededor. Cuando descubre el secreto, le sigue gustando que a los adultos les guste que a ella le gusta. Por eso continúa golpeando con todas sus fuerzas para generar esta satisfacción compartida.

 

Otras historias del libro

Abraham, dispuesto a matar a su hijo
Madame Bovary
Quim Monzó
La lavadora mágica
La infancia de Freud
Salvador Dalí
…..

Relación de otras historias del libro

La historia de Adán y Eva
El Código de Hammurabi
Abraham, dispuesto a matar a su hijo
La Historia de Jesús
Don Quijote
Madame Bovary
Sigmund Freud
Los soldados de Vietnam
Quim Monzó
La lavadora mágica
El hombre que no sabía llorar
Noche de bodas
La herencia de Dan
Las mujeres que no miraban a sus hijos
La infancia de Freud
Edipo
El dilema de la Huma
John Bowlby
Laura, dos años y sola en el hospital
Donald Winncott
Los dos hermanos valientes
Mi paisaje predilecto
La expulsión del Paraíso
Tranströmer
Las neuronas espejo
Tomás: “Si tu tienes miedo, yo también”
Stolorow
Manuel Baixauli
Salvador Dalí
El email de un colega
La historia más triste
El viaje de Joan Sales
Huérfanos para siempre

La herencia emocional

«La herencia emocional» de Ramón Riera es un libro de divulgación científica.

Explica la evolución de los valores y las emociones a través de la Historia poniendo como ejemplos historias, reales o no, pero muy concluyentes.

El autor forma parte de un grupo de psicólogos que hace tiempo desarrollan la Encuesta Mundial de Valores (EMV).

Estos datos y su experiencia profesional como psicólogo, le han permitido escribir el libro, del que recogemos las siguientes ideas:

La Era de los cazadores-recolectores

Los “homo sapiens” hace 200.000 años comenzaron a tener la capacidad de simbolizar, es decir, imaginar y prever el futuro.
La ventaja de prever el futuro es que podemos anticipar las amenazas y esto nos permite organizarnos para prevenirlas. Lo peor es que imaginar el futuro también conlleva saber que tenemos que morir.

Resumen de la Era de los cazadors-recolectores

Hay un cierto consenso en la comunidad científica que la capacidad colaboradora de los «homo sapiens» es lo que ha hecho posible nuestra supervivencia y nuestra adaptación a todos los rincones del planeta. La habilidad de formar grupos fuertemente colaboradores para conseguir objetivos comunes es la clave de nuestro éxito evolutivo. Ahora bien, el tipo de colaboración que los humanos hemos practicado, ha cambiado muchísimo en los 200.000 años de la existencia del homo sapiens.

Al principio los “homo sapiens” comenzaron a tener la capacidad de simbolizar, es decir, imaginar y prever el futuro. La ventaja de prever el futuro es que podemos anticipar las amenazas, y esto nos permite organizarnos para prevenirlas. Lo peor es que imaginar el futuro también conlleva saber que tenemos que morir.

Esforzarnos a vivir una vida con mucho esfuerzo y muchos sufrimientos (como se vivía antes) sabiendo que igualmente tenemos que morir resulta absurdo y sin sentido. Por lo tanto, el primer reto que hemos tenido todos los descendientes de aquellos primeros cabezudos ha sido llegar a sentir que la vida vale la pena. Tuvimos que crear sistemas de valores que le dieran sentido.

Además de la capacidad de imaginar el futuro, nuestros antecesores tenían la capacidad de conexión emocional, es decir, la capacidad de construir de manera conjunta con los otros miembros de la tribu las convenciones emocionales que dan sentido a la vida. Se encontraban con otros individuos con intereses afines para celebrar fiestas (Cantos, Aquelarres, Oficios religiosos …). Se inventaron las artes de la danza, la música, la pintura, las historias que contaban. En las fiestas, además del hombre fuerte de la tribu, el hombre dominante con su hechicero o brujo, asistían los niños y entre todos se fueron inventando sus propias historias: hazañas, héroes, dioses … Así cohesionaban la tribu para cooperar en las cacerías y hacer frente a tribus rivales.

Los valores del grupo predominaban por encima del valor individual. Un ser humano no valía nada sin estar integrado en el grupo. Eran unos valores intensamente gregarios que al mismo tiempo anulaban el pensamiento propio y la diferenciación de cada persona.

La Era de la agricultura

Hará unos 10.000 años los “homo sapiens” aprendieron a las técnicas del cultivo y el almacenaje de alimentos. Aprendieron a domesticar animales y cuidar rebaños.
Construyeron viviendas cerca de los campos de cultivo.
La vida nómada se acabó.

Resumen de la Era de la agricultura

Hará unos 10.000 años los “homo sapiens” aprendieron a las técnicas del cultivo y el almacenaje de alimentos. Aprendieron a domesticar animales y cuidar rebaños.
Construyeron viviendas cerca de los campos de cultivo y la vida nómada se acabó.

Los excedentes alimenticios provocaron una explosión demográfica sin precedentes.

Se calcula que en la época de los cazadores-recolectores había un millón de personas, y 8.000 años después de comenzar la época de la agricultura, sólo en Roma ya vivían el millón de personas.

Aquellas condiciones de vida tan nuevas necesitaron nuevos valores para organizar la convivencia. Surgieron los valores jerárquicos que hacían que muchas personas obedeciesen a pocas. Los poderosos daban protección y a cambio exigían obediencia. Era una estructura piramidal, organizada por los valores jerárquicos, donde el castigo tenía un papel central. Cualquier cosa mala, como las pestes, eran atribuidas a un castigo de Dios por desobedecer la ley divina.

Para los miles de campesinos que vivían amontonados, trabajando de sol a sol en los campos, ser mandados era su destino, estaba fuera de discusión, era la voluntad de Dios. Apenas nacía, un niño tenía que adquirir la convicción emocional que, obedecer al padre, al general, al rey y a Dios era bueno. Desobedecerles era malo.

Veamos una breve lista de los valores construidos alrededor del valor central de la obediencia:

La mujer es inferior al hombre.
Los niños nacen salvajes y se han de domesticar.
La unidad familiar es sagrada.
La sexualidad es mala y peligrosa.
Los homosexuales desafían la supuesta ley natural.
La libertad es mala porque genera desorden.
La unidad del estado se sagrada.
Los líderes grandiosos proporcionan seguridad y nos defienden de los malos.
El pueblo está obligado a obedecer, y quién no lo hace es castigado con contundencia.

Durante la mayor parte de la historia, los lentos progresos de la humanidad no han servido para mejorar la calidad de vida de la mayoría de la población, sino sólo para mejorar el bienestar de los poderosos.

En esta época está incluida la Edad Media. La época más negra de la Humanidad. La supremacía de las religiones. Las guerras religiosas. Cristianos contra musulmanes, católicos contra protestantes, chiitas contra sunitas, todos contra judíos … Ale, a matar enemigos en nombre de un mismo Dios. A quemar las mujeres que consideraban brujas, y a hacer otras barbaridades.

La Encuesta Mundial de Valores (EMV)

La EMV explora de manera sistemàtica i continuada els valors que té la gent a la majoria de països del món.

Les dades de l’enquesta posa en evidencia que a tots els països del món es produeix una transformació dels valors en dos aspectes principals:

  1. Els valors sagrats es transformen en valors seculars.
  2. Els valors patriarcals es transformen en valors emancipadors.

Resumen de la Encuesta Mundial de Valores (EMV)

La EMV explora de manera sistemática y continua los valores que tiene la gente en la mayoría de países del mundo.

Los datos de la encuesta ponen en evidencia que en todos los países del mundo se produce una transformación de los valores en dos aspectos principales:

Los valores sagrados se transforman en valores seculares.
Los valores sagrados promueven la creencia de que las autoridades (religiosas, estatales, militares y judiciales) son sagradas, fuera de discusión.
Los valores seculares promueven la creencia contraria.

Los valores patriarcales se transforman en valores emancipadores.
Los valores patriarcales promueven la superioridad del hombre sobre la mujer, la autoridad estricta del padre sobre el hijo, la alta valoración de la disciplina, la ley y el orden, y la alta valoración de la obediencia y el castigo.
Los valores emancipadores promueven todo lo contrario.

La máxima expansión de los valores sagrados y patriarcales se da en las economías basadas en la agricultura y el petróleo, es decir, en la riqueza que proporciona la tierra; mientras que la máxima expansión de los valores seculares y emancipadores sólo es posible en las sociedades del conocimiento.

En el 2010 todos los países, sin excepción, son menos autocráticos y menos patriarcales que en el 1950. Eso sí, cada país a su ritmo, que no es el mismo el de Suecia que el de España, o el de Somalia, por ejemplo.

El esquema evolutivo sería el siguiente:

* Primero hay una transformación del tipo de sociedad (agrícola -> industrial -> conocimiento)
* Después la transformación de los valores de la población (patriarcales -> emancipadores)
* Y finalmente la transformación del régimen político (autocrático -> democrático)

Veamos, por zonas culturales del mundo el porcentaje de encuestados que responden que los hijos no tienen obligación de amar a los padres que no se lo han ganado con su actitud y su conducta (que los han maltratado):

* Latinoamérica 4%,
* África: 7%,
* Islam 14%,
* Europa católica 26%,
* Europa protestante, 49% y
* Cataluña 32%.

Nos puede parecer que avanzamos demasiado lentamente, pero los «homo sapiens» tiene unos 200.000 años, las sociedades agrícolas unos 10.000 años, las sociedades industriales unos 200 años, y la sociedad del conocimiento no ha hecho más que empezar.

Cierra el pico y a la jaula, una historia del libro

Un hombre recoge un pajarito que acaba de caer de su nido y le propone el siguiente pacto:

Vivirás en mi casa en una jaula. Cada día la limpiaré y te pondré comida. No pasarás frío y estarás protegido de los depredadores.

A cambio sólo te pido que me cantes cada día para consolarme de la soledad que sufro.

Resumen de Cierra el pico y a la jaula, una historia del libro

Un hombre recoge un pajarito que acaba de caer de su nido y le propone el siguiente pacto:

Vivirás en mi casa en una jaula. Cada día la limpiaré y te pondré comida. No pasarás frío y estarás protegido de los depredadores.

A cambio sólo te pido que me cantes cada día para consolarme de la soledad que sufro.

El pajarito indefenso y asustado sintió que se le abría el cielo. En condiciones muy adversas, obtener seguridad a cambio de sumisión es recibido como un regalo del cielo. Aceptó el trato.

Dentro de la jaula se fue haciendo grande y fuerte. El sentimiento de pánico e indefensión se fue atenuando. Miraba por la ventana a los pájaros del jardín que revoloteaban y piaban libres, y se sentía cada vez más triste. La jaula se convirtió en una prisión oscura y triste.

Un día el dueño olvidó cerrar la puerta de la jaula. El pájaro se encontró con que tenía dos opciones: aprovechar para ser libre o continuar en la seguridad de la jaula.

Cuando el dueño regresó se encontró la puerta abierta y el pájaro dentro. Lo interpretó como una señal de estimación.

El pájaro olvidó sus sueños de libertad. También terminó olvidando que cantaba por miedo. La tristeza le iba en aumento. Todo terminó siendo como una muerte en vida.

 

Conclusión

Los valores que promueven la sumisión a cambio de protección están siempre en tensión con los que promueven la libertad.

En las sociedades agrícolas y patriarcales rígidamente jerárquicas, la sumisión a cambio de protección era el principio organizador de la convivencia.

En las sociedades posindustriales y democráticas ha habido una expansión sin precedentes de los valores basados ​​en la libertad.

Me gusta que te guste que me gusta

El autor del libro, Ramón Riera, cree que la historia que cuenta Amparo Moliner, es la de ella misma hablando con su hija.

– Una pregunta mama – dice la niña.

– Dime hija

– Dice el Jan Cutrina que el tió sois vosotros

Resumen de Me gusta que te guste que me gusta

Las crías humanas son entrenadas desde muy pequeñas para ilusionarse en infinidad de cosas de manera que no quede espacio para pensar en la muerte.

Los adultos inyectan a los niños la ilusión de vivir. Les organizan fiestas de cumpleaños para que se convenzan de que hacer años es muy importante y hacerse adultos es enormemente estimulante. Debemos captar a nuestros pequeños en las edades en que sus mentes todavía son manipulables para que pasen a formar parte de nuestra cultura, de nuestros valores, de amar y de ser amados, de confiar y ser de confianza.

El autor del libro, Ramón Riera, cree que la historia que cuenta Amparo Moliner, es la de ella misma hablando con su hija.

– Una pregunta mamá – dice la niña.

– Dime hija

– Dice el Jan Cutrina que el tió sois vosotros

La madre deja el libro que leía. Esta pregunta siempre llega demasiado pronto, pero llega.

– Tú qué crees?

– Que sí

– Pues sí

La niña mira a su madre con los ojos brillantes porque le duele que aquel tronco tan simpático no esté vivo.

– A mí ya me lo parecía un poco. ¿Y el ratón de los dientes, tampoco existe?

– Tampoco

– ¿Y los reyes tampoco?

– Tampoco. – Y las dos se abrazan – ¿Y hoy qué haremos ?, ¿lo haremos cagar?

– Claro que sí, si tú quieres.

– Si mamá. Lo tenemos que hacer cagar y tenemos que hacer ver que no se nada. Debemos disimular, mamá. Porque imagínate que disgusto tendrían el papá, la abuela y los tíos si supieran que ya lo sé …

 

Conclusión

Primero la niña es captada por los adultos para ilusionarse por las tradiciones navideñas, pero cuando la pequeña adquiere la capacidad reflexiva, descubre el engaño. Y entonces la maravillosa biología de nuestros cerebros propicia el fenómeno siguiente: La hija en lugar de coger aquel pedazo de tronco y tirarlo a la cabeza de su madre, se añade espontáneamente a la tarea de crear una ilusión sustentadora para «el papá, la abuela y los tíos».

A la niña de esta historia le gusta la magia de un tronco que caga regalos. Como les gustaba a nuestros antepasados ​​hacer rituales con troncos muertos que dieran frutos cuando llegaban las noches largas y frías y los árboles morían transitoriamente. Querían tener la convicción de que vivían en un mundo seguro y predecible, donde después del invierno viene la primavera y sus frutos.

A la niña de la historia le gusta hacer cagar el tió y que los adultos canten y aplaudan a su alrededor. Cuando descubre el secreto, le sigue gustando que a los adultos les guste que a ella le gusta. Por eso continúa golpeando con todas sus fuerzas para generar esta satisfacción compartida.

Otras historias del libro

Abraham, dispuesto a matar a su hijo
Madame Bovary
Quim Monzó
La lavadora mágica
La infancia de Freud
Salvador Dalí
…..

Relación de otras historias del libro

La historia de Adán y Eva
El Código de Hammurabi
Abraham, dispuesto a matar a su hijo
La Historia de Jesús
Don Quijote
Madame Bovary
Sigmund Freud
Los soldados de Vietnam
Quim Monzó
La lavadora mágica
El hombre que no sabía llorar
Noche de bodas
La herencia de Dan
Las mujeres que no miraban a sus hijos
La infancia de Freud
Edipo
El dilema de la Huma
John Bowlby
Laura, dos años y sola en el hospital
Donald Winncott
Los dos hermanos valientes
Mi paisaje predilecto
La expulsión del Paraíso
Tranströmer
Las neuronas espejo
Tomás: “Si tu tienes miedo, yo también”
Stolorow
Manuel Baixauli
Salvador Dalí
El email de un colega
La historia más triste
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